El monte Kilimanjaro, Patrimonio de la Humanidad UNESCO, está situado en la parte norte de Tanzania, en el Parque Nacional del Kilimanjaro. Su situación entre medias del Serengeti y Amboseli hace que sea un corredor de vida animal. Tiene un área de 100 kilómetros de largo y 65 kilómetros de ancho. El Monte Kilimanjaro es la montaña más alta de África y la montaña más alta para subir en bici del mundo, por lo tanto la cúspide de los ciclistas.

La cumbre en el Monte Kilimanjaro se llama pico Uhuru y se sitúa a 5.895m.

La montaña es un antiguo volcán inactivo compuesto de tres conos volcánicos, Shira, el Kibo (en la que se encuentra la cumbre Uhuru) y Mawenzi. Kibo está clasificado como inactivo, aunque no extinguido. La última gran erupción del Kibo ocurrió hace 360.000 años. Y su última actividad volcánica se produjo hace 200 años.

El campamento base del Everest “Sur” y “Norte” se encuentran a una altitud inferior que la cima del Kilimanjaro. Es decir que en la cima del monte Kilimanjaro estarías en el punto más alto de la tierra a la que se puede llegar en bici, estarías en la cima ciclista.

En cuanto a la biodiversidad en la ascensión, cuenta con diferentes etapas y alturas, y varía la fauna y flora en cada estadio.

En primer lugar, las llanuras, que rodean el Kilimanjaro se sitúan entre 800 y 1.600 metros de altitud. Su clima es muy cálido y seco. Es un entorno abierto donde muchos pastores masáis encienden hogueras para calentarse uniéndose al paisaje. La vegetación está formada principalmente por sabanas de numerosas especies de herbáceas, plantas con flor, baobabs, arbustos y plantas espinosas, y sobre todo se encuentra por debajo de los 1.400 metros de altitud al oeste y de 1.000 metros de altitud al este.

El bosque tropical, rain forest, se situa aproximadamente entre 1.600 y 2.700 metros de altitud. Este alberga distintas especies de primates como el cercopiteco de diadema, los colobos angoleño y abisinio así como el papión oliva. Entre los demás mamíferos destacamos el leopardo, la mangosta rayada, el serval, el potamoquero rojo, el ratel o el puercoespín crestado.

La zona alpina se encuentra comprendida entre los 2.800 y 4.000 metros sobre el nivel del mar y recibe entre 500 y 1.300 mm de precipitación al año. Presenta una vegetación compuesta de brezos, donde la forma arborescente del brezo blanco es la más característica, junto a Erica excelsa. Del mismo modo que podemos ver nuevas especies naturales como Pinus Patula que debilita el equilibrio del medio ambiente empobreciendo el suelo. Y destacamos que entre 1976 y 2005, la superficie del bosque de Erica arborea pasó de 187 a 32 km², lo que equivale a una disminución del 15% de la cubierta vegetal total de la montaña.

La zona afroalpina no tiene unos límites claramente definidos, pero se sitúan generalmente entre los 4.000 y los 5.000 metros. Caracterizado por un clima seco, con un promedio de 200 mm de precipitación anuales y con diferencias significativas en la temperatura. Las especies vegetales que viven en esta zona están perfectamente adaptadas al clima y algunos son endémicas. Sólo unas pocas especies de aves rapaces son capaces de alcanzar esta altitud: el busardo chacal, el águila esteparia, el elanio azul, el quebrantahuesos y el águila coronada.

Por último la zona nival y cumbre ciclista se encuentra por encima de los 5.000 metros de altitud, prácticamente no existe vida. Las pocas precipitaciones que se producen se filtran casi de inmediato en el suelo o se acumulan en los glaciares. Algunos líquenes crecen muy lentamente. El único animal descubierto hasta la fecha en estas alturas es el Kibo, y es una especie de araña.

 Y si te atreves con el Safari Kilimanjaro en el que ascendemos en bici… 

El ascenso al Kilimanjaro es una oportunidad única para contemplar una de las maravillas que África nos ofrece, desde la cima de este continente olvidado. Ver el amanecer desde el techo de África será una experiencia que perdurará con nosotros para siempre.

La parte más emblemática del viaje será hacer cumbre en Uhuru, cima del Kilimanjaro, con sus casi 6000 metros de altura ofrece la posibilidad de contemplar desde la cima una de las panorámicas especiales que África nos reserva; un paisaje único que nos ofrece el cráter del volcán Kibo, con sus nieves perpetuas, la cima del continente, y que aun muestra señales de actividad. Experiencia no palpable en unas simples fotografías incapaces de describir la sensación de estar en la meca del ciclismo.

También te puede interesar...